Porque un día una flor le dijo a su nube:
“Yo te quiero, y lo sabes además; pero si no me riegas me muero.
Porque yo siempre he estado aquí debajo, mirándote, contestándote cuando preguntas, callando cuando callas, queriéndote cuando lloras y riendo cuando ríes; pero si no me riegas me muero.
Porque sería una pena, porque te quiero y porque quiero que me quieras; porque me gustas y me gusta estar aquí debajo…. contigo; porque aunque no pueda moverme no me quejo si tu estás ahí arriba. Por todo eso quiero pedirte que me riegues; que me tiendas la mano de vez en cuando, que me mimes, que me hables, que sonrías si sonrío y no me hagas llorar más.
Porque hoy quiero decirte que te quiero, te lo he dicho muchas veces pero hoy es diferente, hoy te estoy pidiendo que tú también me demuestres que me quieres. Y como hoy es diferente te he traído una cosa; ya sabes que no puedo moverme; pero si soplas despacio y de lado un pétalo se desprenderá. Quiero que lo guardes; que lo mires al levantarte y sonrías cada mañana; sabiendo que siempre estoy contigo.
Quiero que lo lleves siempre , para que de vez en cuando lo veas y te acuerdes de mí; y entonces en ese momento me mires desde arriba y me sonrías, me acaricies, me llames…
Porque yo te quiero y lucho para que no se separen nuestras manos, pero necesito algo de tu parte; porque unos días el viento sopla fuerte, pero otros muchos me muero de calor.
Porque sé que tú también me quieres, o almenos me gusta creerlo; hoy vengo a pedirte que conmigo lo demuestres, no importa la manera.
Porque quiero que tú también luches por lo que nos une… hoy vengo a decirte que te quiero, y que si no me riegas me muero.”
Y la nube desapareció… todo había sido un sueño.
Saludos cibernáutas.
Diciembre 3, 2007 a las 12:24 am
Manu!!! Que preciosoooooooo!!
Me encanta!!
Un besazo
Diciembre 3, 2007 a las 1:43 pm
jaja gracias wapa